domingo, 2 de junio de 2019

Y el tiempo pasa...


Medio año en que estamos vinculándonos desde la convivencia. Y si quieren saberlo : la convivencia con estos tres pimpollos es genial. No somos los Ingalls, somos una familia común, con peleas, con celos, con apurones, con retos…con algunas cosas más fuleras que traen de su historia y que no viene al caso detallar. Y esas cosas fuleras están mermando. Estamos todos trabajando para deconstruir modos de actuar. Todos: ellos, sus terapeutas, yo, mi terapeuta, las maestras, la abuela…
Medio año en que ya estuvieron todos enfermos y se curaron (falta que me enferme yo…y ahí veremos).
Medio año de juegos divertidos y de los otros, los que no terminan siendo divertidos porque yo perdí, perdiste vos, no juego más… y hasta eso lo logramos sobrellevar con una sonrisa y con muchas palabras.
Medio año de cambios de clima.(vinieron en verano y ya se acerca el invierno) parece una pavada, pero no lo es. Ellos vienen de una ciudad con un clima bastante distinto y hasta a eso se acomodaron.
Medio año en que dejé de vivir sola, comer cuando tenía hambre y dormir en los horarios en que se me antojaba. Medio año de rutinas a las que me amoldé excelentenmente.
Medio año es lo que la ley estipula tiempo suficiente para “probar” cómo funciona todo y poder iniciar el juicio de adopción.
Mañana debería estar iniciando el tramo final de la adopción. Pero no. Los que todo lo anteponen con la figura “el superior interés del niño”, todavía no se sentaron a juntar los papeles de cada uno de mis tres hijos y míos para hacer de todo ello un único expediente que llegue a la ciudad donde están viviendo desde hace 6 meses.
Sin Asignación Universal por Hijo, sin salario famaliar, sin ayuda escolar, sin el subsidio único por adopción que da mi empleador y otro que da mi sindicato… SIN NADA.
Así estamos: NO CONFUNDIR… acá no es cuestión de burocaracia. Simplemente así se trabaja en algunos ámbitos de la justicia argentina. Los jueces, los empleados del juzgado, el defensor de menores de estos tres nenes…. Todos se olvidaron de ellos.
Hace 6 meses el Estado se sacó de encima la manutención de niños, ya no les cuesta ni un peso. Acá, una maestra jubilada está haciendo eso por ellos, a pulmón sin que les falte nada. Y no hablo de un plato de comida, hablo de comida SANA todos los días, hablo de vestimenta, hablo de útiles escolares, hablo de transporte, hablo de médicos a domicilio, hablo de zapatos ortopédicos, de tratamientos psicólogicos, de seguimiento de tratamientos médicos de visión, hablo de beneficios para ellos, hablo de herencia material si a mí me pasa algo, hablo de…
DEL SUPERIOR INTERÉS DEL NIÑO.

miércoles, 24 de abril de 2019

un año no es nada

Cuando me inscribí en el registro de adopción puse como edades tentativas de 6 a 10 años.
Pasados los dos años de inscripta, tuve que renovar mi voluntad adoptiva y ahí podía hacer cambios: hice dos; EXCLUSIVAMENTE grupo de hermanos, y amplié la edad de 0 a 10 años. Mi idea era que si por casualidad en un grupo de hermanos hubiera alguno que tuviera 4 o 5 años, podía con eso...pero mi ideal era que el menor tuviera como mínimo 6.
Ahí me llamaron de varios juzgados pero el menor tenía 2 o 3 años.... para eso no estaba preparada.
Cuando me llamaron AQUELLA vez y me dijeron que la menor tenía 5 dije que sí. Y más de una vez me referí a ella como "LA YAPITA".
Mi elección de las edades fue más que nada porque siempre estuve en contacto con chicos de entre 6 y 11 años... era lo que conocía. Y de última entre 5 y 6 años no hay mucha diferencia.... no la hay????
Mi pequeña saltimbanqui me enseñó la tremenda diferencia!!!!!
Ella fue, como ya he contado, la que sin tapujos me dijo varias veces NO QUIERO QUE SEAS MI MAMÁ. Ella es la que ante un reto me larga la famosa frase: VOS NO SOS MI MAMÁ. O SOS MAS MALA QUE MI MAMÁ DE ANTES.
Ella es la única que resuelve sus conflictos en voz alta, porque primero los expresa en voz alta y con las palabras adecuadas, y los resuelve de tal manera que yo aprendo tanto de su simpleza!!!!
Anoche se durmió y una hora después se despertó llorando: un tiburón quería comernos a todos. La traje a mi cama como noche especial: la última noche que tenía 5 años.
Y yo pienso, y sigo pensando que quizás en otra ciudad haya otra mamá que hoy la haya recordado de manera especial (quizás sí, quizás no... eso nadie lo sabe) . Por eso me la llevé a mi cama, por eso la abracé tan fuerte, por eso le canté canciones sólo para ella.... porque pienso que quizás ella también esté recordando a su mamá de antes.
Y hablando y riendo y cantando y estando sumamente felices, juntas, en la cama me dice:... SABÉS QUE YO TE ESPERABA DESDE HACE MUCHO, MUCHO TIEMPO? DESDE QUE ERA CHIQUITITA TE ESPERABA!!!!!
Este blog se llama Y SERAS MADRE...y hace 10 años escribí...EL YA ESTÁ EN ALGÚN LUGAR, ESPERÁNDOME...
Y así está, mi yapita con sus zapatillas doradas repartiendo chupetines a sus amiguitos.... Y aquí estoy yo, extrañándola y un poco extrañando ese tiempo en que la esperaba...

lunes, 22 de abril de 2019

algún día...

Algún día, dentro de 2,3 o quizás 4 años...voy a continuar relatando como es, como fue... ADOPTAR EN ARGENTINA.
Por ahora, vivo cada momento como único.
"Vos sos nuestra única mamá. SOS LA QUE NOS SACASTE DEL HOGAR, y por eso te amo."

Sólo para que quede asentado que lo más doloroso de sus vidas fue vivir en una institución.
Una institución de LUJO con cuidados, con atención, con derivación a especialistas, con todo lo material que necesitaban y con mucho mucho mucho amor de parte de todas las personas que convivieron con ellos. Un hogar que cuenta con familias voluntarias que los sacan a pasear los fines de semana, que los llevan a natación, a fútbol, a danzas, a la psicóloga, al médico, al dentista... navidades, pascuas.
Así y todo, sumando a las desgracias que tuvieron que pasar para llegar allí, lo peor fue vivir ahí...
porque vivir en un hogar es vivir SIN FAMILIA.
Las familias pueden ser buenas, malas, regulares, chicas, grandes, con problemas solucionables, que a veces se solucionan. Con problemas solucionables que muchas veces no se solucionan. Y ahí es cuando los niños llegan a los hogares.
Busquemos siempre la manera de que nuestros hijos aprendan a resolver problemas...lo demás viene solo y quizás así no haya más chicos viviendo en hogares.

domingo, 30 de diciembre de 2018

Hoy tendría que escribir...

...pero no sé ni por dónde empezar, ni por dónde seguir.
Hace un mes que mis pekes ya son casi míos. El casi es porque lo legal está en proceso.
Pero viven aquí, conmigo, en esta casa que se reinventó para ellos.
Los días pasan y cada uno de ellos es una fuente de aprendizajes para los cuatro.
La mayor está dejando de ser la adulta que fue durante toda su vida, para convertirse en la niña que necesitó ser siempre.
El varón ... me escucho a mí en sus palabras. En las más tiernas, en las de los enojos, en las de las indicaciones, en todo.
La chiquita, la más reacia desde siempre a iniciar una nueva vida, ya está instalada en SU casa. Ella es quizás, la más parecida a mí. Es la que durante la vinculación me dijo que yo no podía ser su mamá porque "ni siquiera conocía mi casa". Y ayer me dijo que cuando ella sea grande y yo ya esté en el cielo, iba a seguir viviendo aquí porque nunca iba a querer tener otra casa.
Los primeros días de convivencia fueron hermosos y me hicieron sentir el régimen institucional en todo momento. Querían saber cuánto tiempo tenían para jugar, qué se hacía despuès de comer, a qué hora había que bañarse, etc. Despuès fueron aflojando y ahora tenemos actividades sin pensarlas. Aunque en mi heladera hay un cronograma con letra chueca que dice más o menos cómo son los turnos para usar la tablet, qué día miramos películas todos juntos antes de irnos a dormir, qué días salimos con la abuela...
Y mi vida cambió tanto, tanto que ya ni me acuerdo cómo era todo antes de ellos.
Pero lo que más me sorprende de todo esto es la repercusión que tiene todo esto en la gente. Voy caminando por la calle con ellos y me cruzo con gente que hacía mucho no veía, y a la mayoría se les escapa un lagrimón.
Otra gente que conozco desde hace muchos años me "confiesa" que son adoptados, o que sus padres fueron adoptados, o que sus hijos son adoptados... herencia cultural y social de cuando la adopción era un tabú.
Y algunas personas se han alejado de mí sin poder yo más que hacer especulaciones del por qué, ya que no me dan ni siquiera indicios. No sé si están molestas, si sienten que ya no soy esa persona que estuvo siempre dispuesta a lo que sea total no tenía "nada que hacer", o simplemente, el hecho de haber buscado tanto el ser madre les remueve sus propias historias en donde quizás no fueron tan buscados, o tuvieron hijos sin haberlo buscado. Insisto, son especulaciones que hago yo ya que no tengo palabras del otro lado.
De todos modos, este año termina y ni siquiera me sale hacer un balance, porque no tengo idea de cuándo empezó.
Si miro el calendario puedo sospecharlo, sé que hubo varios cambios en mi vida antes de aquella mañana en que me llamaron. Pero no puedo, o no quiero, recordar las cosas que viví. La mayoría fueron hermosas, felices, emotivas al máximo. Pero sé que hubo otras tristes, muy tristes, otras angustiantes, demasiada ansiedad.
En fin, todo cambió y ya nada de lo que me pase va a ser un cambio tan grande en mi vida.
Hoy, y para siempre, tengo tres razones para levantarme cada mañana a hacer el té. Tres razones que interrumpen mi sueño casi todas las noches, porque algún monstruo del pasado se les aparece sin aviso. Tres razones que me hacen pensar, reflexionar y luego dar respuesta a preguntas difíciles, a retos muy medidos, a promesas que no puedo dejar de cumplir. Tres razones que me hacen reír a solas,  y a veces llorar....también a solas.
La vida despuès de la otra vida puede ser maravillosa, pero siempre, siempre va a estar lo otro, lo que no se quiere recordar, de lo que no se quiere hablar, lo que se oculta por un lado, pero sale sin darse cuenta.
Mañana termina este 2018, que no será un año más en mi vida. Será, ahora sí, el antes y el después de toda mi historia, con el agregado de que será también la marca que quedará para siempre en tres personitas frágiles y fuertes, temerosas y valientes.
chin chin

domingo, 25 de noviembre de 2018

Yo sola conmigo.


Ahora estoy despidiéndome sola del mar.
Hoy tomo el último micro de vuelta a casa. Esta vez voy a pasear por la terminal con una gran valija que lleva mis cosas y las de ellos desde hace dos meses…
Tengo tiempo de recordar todo, desde la audiencia con la jueza, aquel 21 de junio hasta las zambullidas en el mar de hace un rato.
Todo, aunque haya sido único, lo siento y pienso en pretérito imperfecto… cuando VENÍA con mi mamá a este bar donde estoy ahora (vine una sola vez), cuando COMÍAMOS pizza con Caro, su amiga y su hija(fue una sola vez), cuando los LLEVABA al cine(una sola vez). Todo me parece que fue eterno.
Y los lugares que sí frecuenté muchas veces, me hartaron….la playa, la plaza, las calles…. Hoy no quiero nada de eso.
Todo son recuerdos, recuerdos de hace mucho tiempo, recuerdos de otra época...
Esta vez, este posteo es sólo para mí y por mí. Nada de mis hijos, porque ellos ya son mis hijos y lo único que espero es poder estar en casa con ellos haciendo nuestra vida.
Ahora estoy aburrida porque faltan 5 horas para que salga el micro….y sé que va a pasar mucho tiempo hasta que vuelva a estar aburrida otra vez.
Pienso en todo lo que pasé, en todo lo que hice, en todo lo que superé, en todo lo que me banqué y pienso….

En verdad pude hacer todo esto?

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Los sueños del niño.


Si les pregunto: con qué soñaban cuando tenían 7 años? Piensen, traten de recordar.
Yo, por ejemplo, soñaba con tener una cartuchera con cierre relámpago, con ser escritora y con que alguna calle del barrio de Flores, algún día, llevara mi nombre.
Este fin de semana lo pasé en Buenos Aires por primera vez en meses. Es que este fin de semana vinieron ellos a mi casa, a su casa.
En cuanto abrimos la puerta nos recibió mi mamá, expectante por conocer a sus nuevos nietos. Con sus temores y sus ansiedades, ella, la más valiente, abrió la puerta: NUESTRA ABUELITA!!!!!!! Gritó la más chiquita. Y los cuatro se enredaron en un abrazo lleno de amor, como si se conocieran desde siempre.
Después recorrieron la casa, encantados con sus habitaciones repletos de juguetes que estaban colmados de cariño, porque ninguno era comprado. Todos regalados por gente que me quiere, por gente que los quiere. Juguetes de sus hijos, de sus nietos…
Aparecieron los perros, uno de ellos muy viejito, ciego y sordo, enfermo…y de repente se vio envuelto por unos bracitos chiquititos. Hubo un poco de miedo, un poco de desconfianza y un poco de mucha mucha mucha satisfacción ante tantas lamidas de bienvenida.
Fueron cuatro días donde la ansiedad (la de todos) se tranformó en una calma inesperada, la tranquilidad (la de todos) de estar EN CASA.
Nos tocó un día de mucha lluvia y, sin embargo, jugamos, comimos, miramos tele… como seguramente hicieron todos ustedes.
Conocieron a la madrina y los padrinos que les faltaba conocer. Al nuevo primito, de la misma edad de ellos. Fuimos a ver el clásico Boca-River a una confitería que tiene pelotero, y jugaron y se divirtieron mucho con el padrino mago que hacía desaparecer un pañuelo rojo.
Las noches fueron calmas y no tanto. Hubo varias veces en que se me aparecieron al lado de mi cama: NO ME PUEDO DORMIR… y el sólo contacto físico con la persona que durante 4 días los bañó, y fue la misma que les hizo la comida, y fue la misma que los despertó, y fue la misma que los acostó, bastó para volver a conciliar el sueño.
Felicidad, alegría, seguridad, confianza, eso, todo eso fue lo que pasó este fin de semana.
Pero la última noche no fue igual. Sabíamos que al día siguiente volveríamos a hacer el gran viaje para volver a la institución que los albergó durante casi dos años. Que los albergó con amor, con cuidados, con responsabilidad. A la que tienen mucho que agradecerle pero…estar EN CASA no es lo mismo.
Ana: Sabés con quiero soñar esta noche?
Con ESE PAPEL que tiene que firmar la jueza para que nos quedemos a vivir aquí.
Así sueñan algunos chicos de 7 años…

lunes, 8 de octubre de 2018

Esas paredes que abrazan.


MARTES.

S:_A mí me tocó la misma jueza todas las veces_.
A:_Y a mí me tocó la misma que a ella_.
C:_Y claro! A mí también me tocó la misma, porque somos familia!_.
Yo:- Uy! A mí me tocó la misma que a ustedes!_.
SILENCIO....

SÁBADO

Entramos al departamento: un ambiente con una pequeña división donde están las camas. Una mesa, una heladera, cuatro banquetas y un estante.
Me ocupé por estos días de decorarlo lo más atractivamente posible… difícil misión, pero lo logré.
Ya pasamos una tarde ahí, ya lo conocieron y les gustó.
Pero se aproximan dos hechos muy importantes.
Una audiencia con la jueza. Con mucha ansiedad espero ese día, no sé para qué es, pero cruzo los dedos para que ponga una fecha de egreso definitivo del hogar. Un poco (mucho) porque ya los quiero tener en casa, esa casa que preparé durante años para ellos. Y otro poco porque los viajes se están haciendo sentir en mi estado de ánimo. Ya estoy muy cansada y mi cuerpo me lo está advirtiendo. Como me dicen muchos: “lo que estás haciendo es una locura”…
El otro hecho importantísimo: este fin de semana vamos a pasar nuestras primeras 24 horas juntos.
Suena muy loco pero “qué difícil me resulta saber que voy a pasar un día entero con mis hijos”.
Por ahora me quedo con la exclamación del varoncito cuando entró al departamento: Así como cuando me conoció gritó mi nombre como en un suspiro…como diciendo: por fin llegaste!
Así fue cuando entró al departamento: se tiró en la cama, boca arriba, con los brazos abiertos, y en suspiro gritado dijo: _SOMOS FAMILIA! SOMOS FAMILIA!_.