martes, 27 de febrero de 2024

Nada que contar

 

Pasan los años y cada día es uno más. A veces pienso que podría relatar uno a uno los días de estos 5 años con mis hijos. Otras veces descubro que no tengo recuerdo de alguna cuestión que nos pasó y que ellos sí recuerdan, y me produce una extraña sensación de estar envejeciendo.

Hoy tengo tres adolescentes en casa que por momentos me contradicen ante un límite o una orden-sobre todo tratándose del orden-.

El pasado suele volver, como nos vuelve a todos. Pero ya no hay angustia y casi casi que no hay preguntas, al menos no son explícitas, y cada uno se las contesta como puede, ya que no están todas las respuestas.

Hubo un intento de contactar a la mamá biológica y no pudo ser. Lo tomaron como una cuestión del destino. Ahora dicen: quizás algún día, cuando seamos grandes.

Y algo cambió, sí. Ahora, cuando surge algún tema relacionado con sus orígenes o con su pasado, les pido que escriban su punto de vista y sus sentimientos. Quién sabe? Quizás ahora estas páginas las pasen a escribir ellos, pero ya para nosotros solos.

En estos últimos meses sufrimos la pérdida de uno de nuestros perros. Nuestro primer contacto con la muerte, con un final. Fue la peke la que decidió la eutanasia y estuvo presente en ese momento.

Tiempo después el destino nos puso adelante un ser pequeño que nos necesitaba: un perrito de dos años muy maltratado al que le urgía una familia. Así, como a todos.

Podría decir que ya pasamos todo lo que teníamos que pasar para ser una familia constituída. No nos lo dio el juicio-nuestro gran deseo durante tanto tiempo- sino la vida vivida minuto a minuto con intensidad.

¿Nada qué contar?


domingo, 27 de agosto de 2023

Mientras mis hijos nacían.


Mientras S. nacía…

Yo vivía en la casa de la calle Castañer con mis padres.

Apenas unos días después de su nacimiento me encontraba celebrando las que serían mis últimas fiestas con mi papá.

Seguramente a esa altura del año, estaba enloquecida con el cierre del ciclo lectivo.  Trabajaba en las escuelas 99 y 25. En las dos tenía 1º grado. En la 25 hice un número artístico en la fiesta de fin de año con canciones infantiles de las últimas décadas. Y en la 99  algo así como la escuela del futuro.

Estaba muy flaca, pesaba 50 kilos. 

Aún vivía Panky, mi perra casi pequinesa, la primera mascota de mi vida.

Ese verano me compré mi primera pileta de lona y la disfruté muchísimo.

Recién iniciaba mi exploración por las redes sociales. Participaba de foros y planteaba el tema de la adopción para recoger información y opiniones. Por esa fecha abría mi primera cuenta de facebook.

Al mes siguiente nacieron mis primeros escritos sobre mi visión de la adopción que luego serían mis primeros posteos en el blog.

Por esa fecha escribí  “ con sus ojos, con su voz y con su historia, heredarán mi sonrisa”.

Hoy soy, muchas veces, la razón de su dulce sonrisa.

 

Mientras C. nacía…

 Yo vivía en Castañer con mi mamá.

Trabajaba en dos escuelas, la 25 y la 3, tenía 1º grado en las dos.

Ya tenía el dinero completo para comprar la casa.

Me reencontré con mis compañeras de la primaria. Fue un impacto emocional tremendo. Desde ese día recobré nuevas amistades con algunas de ellas.

Exactamente para esos días conocí mi casa. En mi mente planeaba las reformas.

Ya escribía el blog y exactamente 3 días antes de su nacimiento escribí “quizás en esas paredes haya mucha humedad acumulada por el encierro pero abrazaron a una familia en el pasado, y serán las que nos abracen a nosotros, construyendo otras historias…como la tuya, que seguramente tendrá varias paredes por reparar.”

Esa casa, en ese momento, era una suma de partes rotas.

No puedo dejar de pensar que fue él quien me dijo: “cada vez que me abrazás siento que una pieza más se está poniendo en su lugar”…y lo dijo en una época o una edad-no sé bien a qué se debía-, en que tenía mucha dificultad para comprender las metáforas, los dobles sentidos, los chistes, los refranes.

 

Mientras A. nacía…

Mi cabeza se quemó para esos días. Caí en la peor depresión que tuve.

Trabajaba en las escuelas 25, 6º grado y 71, 1º grado.

Fueron días de mucha tristeza.

Justo para su nacimiento me encontraba tramitando la licencia por psiquiatría que luego me llevaría al cambio de funciones.

Ya vivía en esta casa, en total estado de reforma. No estaban hechas las habitaciones ni el living. Recién estaba ideando la cocina. Una amiga me regaló todos los muebles y era la primera gran reforma que iba a hacer.

Por esos días escribí: “Imagino cada rincón con sus cosas. Imagino  qué harán en cada lugarcito de esta casa”.

Y pensar que hoy veo sus zapatillas y su campera dando vueltas por el piso y las sillas de la cocina y me enojo tanto!

Ella estaba naciendo para traerme la alegría que me faltaba por esos días, pero eso yo aún no lo sabía.



Hace unos días la más chiquita descubrió que “mamá escribe cuentos”, y les lei el texto de sus nacimientos.

Quisieron saber qué era eso de “mi blog” y comenzamos a leerlo anoche.

Lloraron mucho. De emoción muchas veces, de sorpresa y de angustia otras. Creo que a nuestros hijos les hace tan bien conocer nuestra historia !

Me sorprendió mucho que S. llorara con el relato del diálogo que tuve con Alejo en el hogar. Y no puedo aún detectar si fue por nostalgia, por angustia o por empatía.

Lo cierto es que siento que ya no puedo pedirle más nada a la vida más que la buena salud nos acompañe siempre. Es inexplicable todo esto, pero así lo soñé siempre. Éstos son los hijos que esperé tanto y son igualitos a los que deseaba.

 

lunes, 27 de marzo de 2023

Volver al punto de partida.


Cuando alquilé el departamento para transitar nuestro primer espacio de convivencia, llevé 3 peluches y se los presenté como sus compañeros para dormir. Siguiendo mis medidas indicaciones, cada noche que dormimos ahí, abrazaban a sus muñecos.

Al venir a pasar su primer fin de semana a nuestra casa, trajeron a sus compañeros apretaditos en sus manos durante casi todas las horas del viaje. Y así volvieron a su ciudad unos días después.

El día que egresaron del hogar, la mudanza del departamento ya la había hecho unos días atrás, así que cuando entraron a casa y fueron a sus piezas, se encontraron a sus compañeros de viaje esperándolos a cada uno en su cama.

Durante los primeros años, surgieron pequeñas crisis, miedos, tristezas, recuerdos, rencores y resignaciones. Ante esto, se aferraban a sus muñecos: “sus compañeros en los grandes cambios”.

 

 

Hoy quiero revivir mis días allí, la ciudad que hace dos décadas me robó a mi hermana (ella estaba viviendo allí cuando enfermó) y que hace 4 años me regaló a estos tres tesoros.

Fue pensado como unas vacaciones más pero fue sin duda mucho más que eso.

En la etapa de vinculación, iba dos veces por semana a verlos. Los horarios de los micros eran pocos porque estábamos fuera de temporada. Así me encontraba yo, yendo a la mañana para verlos dos horas a la tarde, y volviéndome de noche, más que nada “haciendo tiempo” por la calle, por la playa.

Esta vez fue volver a andar por esas calles donde deambulaba llena de miedo, cuestionándome cada acción, replanteándome si era la vida que quería esa que estaba por emprender.

Recuerdo el dolor de mis pies del eterno caminar hasta que se hiciera la hora de ir al hogar a verlos o de volver a casa. Estaba cansada de esas calles, de ese cielo y hasta de ese mar. Y aunque había hechos que sucedieron una sola vez, los pensaba en pretérito imperfecto. Cuando íbamos al cine-fuimos una sola vez-, -cuando cenábamos frente al mar- lo hicimos una sola vez. Pensaba, y sigo pensándolo, recordando todo lo que pasé, todo lo que hice, todo lo que aguanté, todo lo que superé: de verdad pude hacer todo eso?

 

 

 Pero esta vez recordé todo ese andar con una sonrisa.

Caminé esas calles nuevamente pero con los chicos. Recordaron nuestras primeras salidas, y para mi sorpresa, noté que ellos también sentían nostalgia del corto recorrido juntos por  allí, en su ciudad natal-como bien la llama él.

Revivimos varias andanzas: el shopping, los juegos, la plaza, el patinaje sobre hielo, los caprichitos en las tiendas (una se vino con una brújula!!!)

Estuvieron por primera vez alojados en un hotel. Toda una aventura! Lo mejor: el desayuno de reyes, como le decían.

Volvimos a ver a gente muy querida, las familias voluntarias que los contuvieron durante sus años de institucionalización. Hubo muchos abrazos de esos que son tan reales y sinceros que aplacan cualquier pena momentánea.

La felicidad en las caritas de mis hijos es un cuadro que permanecerá en mi retina por mucho tiempo.

Las palabras que me dedicaron todas estas personas me hicieron sentir aún más fuerte en mi rol de madre.

Cuando nos tomamos el taxi para ir a la terminal a tomar el micro que nos devolvería a casa, era de noche. Las luces de la Peralta Ramos coronaban nuestro andar.

Lloré. Lloramos. y al llegar a la terminal, antes de subir al micro, la mayor dijo: necesito algo para apretar.

Esta vez fueron ellos los que se eligieron el peluche que más le gustaba a cada uno, y otra vez, volvieron a casa abrazados a sus nuevos compañeros en los grandes cambios , pero esta vez con su nueva brújula , señalando quizás, nuevos horizontes y recordando que siempre habrá un lugar al cual volver.

 


 

miércoles, 9 de noviembre de 2022

Para abrazar a mis hijos.

 

Preámbulo de las instrucciones para abrazar a mis hijos.

Un abrazo es un rozar muy leve de dos cuerpos que intentan abarcarse el uno al otro. Si al suceder el abrazo ambos cuerpos experimentaran que su peso desciende rápidamente, la fusión se ha logrado.

Si usted está pensando, o al menos imaginando, abrazar a mis hijos, debe tener en cuenta algunas cuestiones.

Ante todo, pásese alcohol en gel en todas las zonas de su cuerpo que llegaran a acercarse a ellos , porque no se han pescado ningún virus y quiero, y necesito, que continúen así de sanos.

Si hoy tuvo un mal día DEBE abrazarlos, pero tenga la precaución de no contagiarle ese virus.

Ajuste sutilmente su mirada para poder observar-y observarse-lo que sucede en sí mismo y en todo su alrededor. Quizás sienta  una lluvia repentina o un rayo de sol lo atraviese de pies a cabeza. No se asuste.

No venga con un plan. Ellos son niños y no entienden las estrategias del sentir.

Bajo ningún punto de vista intente “caerles bien”. Eso nunca funciona.

Y por último, si siente cosquillas en los pies, como si estuviera pisando el mar por primera vez después de un año, zapatee sin pudor y déjese llevar: usted ha llegado a destino.

Instrucciones para abrazar a S.

Si bien abrazar a alguien puede resultar una tarea sencilla a simple vista, abrazarla a ella, aparentemente, también lo es.

Acérquese suave o fuertemente, ella lo recibirá de la misma manera que usted la aborde.

Quizás sienta que luego de estrecharse mutuamente, ella le acariciará levemente la espalda. Eso lo hará sentirse de manera especial, hasta muy querido e incluso, único. Pues no se alegre tanto: se lo hace a todos por igual.

Tómese unos segundos para intentar descifrar qué le está transmitiendo ella a usted: si no lo descubre no se preocupe, tampoco es el único.

Quisiera que entienda que ella, como todo en su vida, intentará por todos los medios que sea usted el complacido, el que se sienta querido, especial y comprendido.

Si pasados todos estos pasos aún no descubre lo que ella necesita, lo que quiere transmitir y encima, se muere de bronca, siga de largo: es mucho más complicado que un roce.

 

Instrucciones para abrazar a C.

Para abrazar a C. no hay que hacer prácticamente nada. En cuanto él vea su intención de abrazarlo, solito correrá a su encuentro y se le prenderá como un koala cachorro.

Tenga presente que él abraza con fuerza, por lo tanto deberá ser usted capaz de soportar hasta el crujir de sus huesos.

Sostenga el abrazo hasta que él lo de por finalizado, nunca se sabe cuánto lo necesita.

Inmediatamente después buscará su mirada y la expresión de su cara. Tenga a bien sonreírle de manera amigable, recuerde que es un niño herido.

Emita firmemente algún saludo cordial acompañado de una sonrisa, si es posible.

Repita su intención de abrazarlo otra vez, comprobará que ahora no es tan brusco. Palmee suavemente su espalda mientras sus brazos estén entrelazados.

Una vez finalizado vuelva a buscar la expresión de su cara y correspóndasela.

Luego, preste mucha atención a su mirada y podrá leer claramente: no me falles, no otra vez.

 

Instrucciones para abrazar a A.

Ardua tarea!

Imagínese un colibrí saboreando un capullo. Vio qué medidos son sus movimientos? Vio cómo estudia los distintos ángulos hasta encontrar el preciso? Esa es A. No lo aceptará al primer intento.

Entonces, no haga nada para conquistarla, no le hable como si fuera una niñita tonta, no la halague. Simplemente sea lo más genuino que pueda.

Ella estudiará cada uno de sus gestos, analizará cada una de sus frases, observará todos sus movimientos y quizás, en poco tiempo, esté dispuesta a abrazar.

Llegado ese momento, descienda usted a su altura, mire sus ojos hasta encontrar su miedo y extienda sus brazos.

Cuando el abrazo se produzca, note que usted rodea todo su cuerpo mientras que ella apenas llega a sus omóplatos.

Recuerda a ese colibrí que después de tantear el terreno se entrega al manjar?

Allí la tiene: disfrútela.


sábado, 17 de septiembre de 2022

Cambiar de identidad

 

Finalmente terminó el juicio de adopción. Sólo queda esperar unos días más a que lleguen las partidas de nacimiento rectificadas y, con eso, hacer los nuevos documentos de identidad.

Suena como un simple, o no tanto, trámite.

Pero en los niños, no es un trámite más.

En principio surgió la duda, si ahora que tengo oficialmente el título de madre, podría dejarlos abandonados en un hogar. Junto a eso, una necesidad de estar conmigo siempre, todo el tiempo, pegaditos como los canguros. Recordándome y diciéndomelo a cada rato cuánto me aman.

Pero también pasó lo otro, lo difícil. Caer en la cuenta de que ya no son más hijos de sus padres biológicos. Y con ello, darse cuenta de que pasó mucho tiempo y no hubo ningún intento por recuperarlos, ni hicieron los cambios necesarios para conservarlos.

Aparecen recuerdos que estaban muy guardados: son escenas sueltas llenas de dolor. Y ese dolor inunda la casa, se esconde en la cama, se llora en soledad.

Hace más de 12 años escribí que si lograba darles la identidad de HIJOS ellos heredarían mi sonrisa. No sabía en ese momento que con la identidad de ser MIS HIJOS, también podrían venir muchas lágrimas.

Creo que nadie que haya conservado su identidad desde el día en que nació, incluyéndome, puede imaginar lo que es cambiarla en algún momento de su vida.

Lo cierto es que en unos días más serán casi casi, los mismos niños de siempre pero con la raíz cortada de cuajo, y dicho así, es un poco imaginable el dolor que trae.

Mi peque me trae su sellito con su nombre y apellido actual, ese que usa para ponerle el nombre a las hojas de carpeta: cuando lo cambie le puedo poner un dibujito de corazón también?


 

jueves, 2 de junio de 2022

ANA, mi boleto capicúa.


 

Parte 1

 

Son tres personalidades muy distintas y bien definidas, sin embargo todo lo piensan de a tres. Funcionan como un equipo en casi todo.

Se acerca el día de la audiencia final, donde tendrán que decirle a la jueza cómo quieren que sea su nueva identidad.

Una quiere conservar sus dos nombres y tener el apellido adoptivo, “porque no quiero tener nada que ver con lo anterior”. Otra quiere conservar sus dos nombres y tener los dos apellidos, “porque los dos forman parte de mi historia”, y él quiere sacarse el primer nombre que no usa y tener los dos apellidos, “porque quiero ser bien diferente a mi papá”.

Tardé en decirles que se acercaba el día, pero parecía que lo intuían. Volvieron a aparecer los sueños feos y tristes. Pueden recordar vivencias que tuvieron aquí, en su nuevo lugarcito en el mundo. Pero sobre todo, la peke empezó a escribir por todos lados, con todo tipo de letras y con diferentes lapiceras, los nombres que tendrán muy pronto.

Cuando les dije que ya llegó el día de la última audiencia y les expliqué todos los pasos posteriores, se entusiasmaron mucho en tener que hacer de nuevo el DNI. Las nenas ya tienen planeada qué ropa se van a poner para salir lindas en la foto y lo más atractivo: firmar en ese aparato que parece de tarjeta de crédito.

Él está preocupado porque tiene que inventar una firma que se acuerde cuando tenga que firmar contratos. La mayor ya tiene su firma, y la menor sabe que va a escribirlo en cursiva y bien simple.

Y yo, yo no puedo estar más feliz. Se terminan también mis pesadillas en donde los perdía por la calle como quien pierde un boleto capicúa guardado desde siempre.

 

Parte 2 (cinco días después),


 

La pesadilla de la semana: teníamos que firmar miles de millones de papeles y si no los firmábamos volvíamos al hogar.

Hoy amaneció con nosotros un pichoncito perdido. Mi muchachito fue el primero que lo vio en la cocina, escondido detrás de un mueble. _Lo vi volar bajito, mami_.

Mientras desayunábamos se apuró a tomar su té para hacer todos los papeles de la adopción. En una libretita celeste anotó a Pepe Mi Apellido Juárez como su hijo siendo las hermanas sus tías, yo su abuela y mi madre su bisabuela. Un pajarito con bisabuela! Teníamos que firmar todos, pero ya se nos hacía tarde, así que lo dejamos para después.

Llegamos al juzgado muy ansiosos, pero él lo único que quería era volver a casa para ver si Pepe había decidido quedarse con nosotros.

Hablaron un rato largo con la jueza y por supuesto, él le contó todo acerca de nuestro nuevo integrante. Nos fuimos, entre saltos y más saltos, a almorzar fuerte y a jugar un rato en la plaza (mi niña mayor, ya no juega. Los empuja en la hamaca nada más).

Ahora sólo queda esperar que la jueza dicte la sentencia dentro de los próximos días. Luego quedan algunos trámites más y ya estaría terminado todo el proceso. Y Pepe decidió llamarse sólo Juárez y volar alto esta vez…

domingo, 24 de abril de 2022

Desde que era chiquitita


 

Cuando tenía 5 años me dijo: “sabés desde cuándo te esperaba? Desde que era chiquitita”. Hace unos días me preguntó si podía pasar que vuelva a un hogar y le busquen otra mamá. Le aseguré que no. igual volvieron las pesadillas, que nos separan, que este gran deseo de vivir aquí juntos, no se cumple.

Cada día de su vida lo vive la máximo, como si no pudiera guardar nada para mañana. Está contenta con sus dientes nuevos que asoman muy despacio. Sólo quiere hacer slime y enchastrarse las manos con todo. Sabe las tablas y emplea estrategias matemáticas bastante complejas. Prepara sus outfin para cada ocasión. No le gusta el color rosa ni atarse el pelo. Ama con todas sus fuerzas a sus amigos. 

Es imposible, con esta descripción, adivinar su edad. Tiene los años que  tiene el amor más puro del universo. Pero  todavía duda.

Cumple 9 hoy, sí. Pero desde que era chiquitita le prometieron una familia. Hace tres años y medio aparecí yo para sumarme a esa promesa. Sin embargo, todavía no lo somos legalmente. (quien quiera llamarlo burocracia, que lo haga, ya no se lo cuestiono).

Hoy no deseo que sea feliz, porque ya lo es. No le prometo estar a su lado siempre, porque lo sabe. No deseo que se le cumplan todos sus deseos, porque sin deseos la vida sería aburrida. Sólo espero que pronto esté segura de que éste es su lugarcito para siempre, para toda la vida.

Chin chin! Hoy brindo por ella y su eterna sonrisa a pesar de la in-justicia.

 

lunes, 3 de enero de 2022

A dónde vas? quédate hasta el alba.


Antes, hace mucho, en otra época, cuando íbamos a la escuela sin barbijo, había un poco de desborde en el camino. Probé siendo muy estricta con las reglas para andar juntos caminando por la calle. Y resultó: creo que durante una semana, resultó.

Intenté otras maneras que ya ni recuerdo, pero de lo que estoy segura es de la tensión que me producía a mí.

Pensé en qué me calmaba para ver si con ellos funcionaba y empezamos a cantar. Elegí temas de mi adolescencia: sui Generis, Moris, Spineta, Silvio…y así anduvimos tranquilos..

Las dos canciones que más les gustaban eran El oso y Muchacha ojos de papel, sobre todo eso de te robaré un color.

Antes, hace mucho, en otra época, cuando íbamos a la escuela sin barbijo, estábamos construyendo la definición de NOSTALGIA. Todo eran recuerdos del pasado: la vida con su familia y la vida en el hogar. Se extrañaban momentos agradables y tal vez reconfortantes.

Hoy tenemos a una niña que empieza la secundaria. Ya no iremos los cuatro juntos a la escuela, el camino será diferente y nada será como era.

Por estos días nos vuelven a desbordar las noches y la hora de irse a dormir. Como antes, cuando no usábamos barbijo y estábamos conociéndonos. Volví a dormir con ellos poniendo música suavecita.

Y anoche sonó aquello de te robaré un color y ella saltó de la cama ME ACORDÉ DE CUANDO ÍBAMOS A LA ESCUELA, ESTOY LLORANDO AVISO.

Y saber que nuevas nostalgias surgieron me reconforta porque soy parte de ellas.

Alguna vez te agradecí que me hayas adoptado? Yo quise ser madre y vos cumpliste mi deseo.

Al fin de cuentas siempre se extrañan otras épocas y aún así sigue siendo difícil describir la nostalgia.

 

sábado, 11 de septiembre de 2021

Casi mamá avanza.

 

Lo que voy a escribir es más desde mi lugar de maestra alfabetizadora que de mamá por adopción.

Alberto, 8 años, tercer grado llega a los brazos de casi mamá con dificultades para aprender a leer y escribir.

El encuentro entre ellos fue en medio de la pandemia, por lo tanto la vinculación fue apresurada, tanteando las pocas opciones que el encierro y las restricciones les permitían.

Alberto le fue presentado como un niño que casi no hablaba, sin embargo durante el primer encuetro “inundó la plaza de palabras, de preguntas y de anhelos”. Es introvertido y poco afectuoso, le dijeron. Al volver de su primer estadía en su futura casa saludó a las operadoras del hogar con un beso por primera y única vez (quizás en modo de agradecimiento?).

Pasados los 6 meses que la ley estipula el tiempo necesario para decidir si una familia ya puede conformarse como tal, parece que en algunos lugares hay muestras más literales, como el pequeño gigante que conté una vez que por fin pudo llorar.

Casi mamá no desistió jamás de ayudarlo a aprender a leer. Siguió indicaciones de cuantos quisieran dárselas.

En estos 6 meses pasaron momentos muy difíciles y cada noche ella se sentaba en una sillita roja y les leía un cuento antes de dormir, como si las palabras leídas dieran la calma necesaria para relajarse. Y lo sigue haciendo.

Hoy fue un día muy difícil para casi mamá, entre las presiones del trabajo (porque no tiene licencia por maternidad), cuentas para pagar, horarios a  los que no llegó, sumándole las tareas de la casa que hace sólo medio año se multiplicaron por tres, llega a casa por la tarde totalmente destruída. Algo de esto esboza a sus niños. Pero Alberto encuentra la solución:

_Vos acóstate en la cama que hoy te leo yo_ le dijo.

Ella acostada en su cama ve como Alberto trae de su pieza la sillita roja y un libro de cuentos. Se sienta cómodamente, abre el libro y lee de principio a fin el cuento más hermoso que jamás le hubieran contado a esta mujer que, al menos hoy, necesitaba escucharlo.

-Soy un fracaso como maestra- me dijo hace unos días. Y sí, no estaba destinada a ser la maestra de Alberto, sólo tenía que ser MAMÁ.

La aproximación a la lecto-escritura se trata de visibilizar los beneficios de dar y recibir palabras. Cuando éstas tienen un condimento emocional intencionado, no sólo se logra la alfabetización, nace un lazo entre las personas que jamás será cortado por nadie.


jueves, 2 de septiembre de 2021

Trascendencia


 

Me estoy sintiendo el árbol ancho y buscado. (De la raíz a la copa. J. Falú)

Las actividades no tienen género. Tarea: ilustra. “y yo te dibujé a vos, mami, arreglando la canilla de la cocina”.

Y no sé bien si era así la consigna, la redacté como me la hubieran dado a mí hace 45 años. Y los años me pasan a mí y le pasan también a la redacción de las tareas escolares.

Una casi mamá me cuenta paso a paso cómo está preparando el nido para sus futuros hijos. Atiendo a los detalles y me doy cuenta que yo planeaba esas mismas cosas. Con mucha ansiedad y esperanza.

Por estos días mis hijos están concurriendo a la escuela semana por medio.

Pensé que iba a ser muy difícil la vuelta a clases, y lo fue. No tanto por la semana que van sino por la que se quedan.

Cuando se quedan los vuelvo a tener toditos para mí, y vuelvo a escucharlos reír, llorar, pelearse, amigarse. Los veo despertar relajados y acostarse ansiosos. Todo igual a mí.

Volvieron a ver la serie Anne with an E. Anne va caminando por el bosque hacia la escuela en su primer día de clases. En el camino junta flores y adorna su sombrero. M.dice: “no miro más, ustedes avísenme cuando pase la humillación”. Y Z. contesta: “mientras ella no se sienta humillada, está todo bien”.

 

Cada día me veo más en ellos. Veo actitudes, frases y gestos míos en ellos.

Y ésta, es una cara de la maternidad que jamás tuve en cuenta, que jamás imaginé y que pesa mucho. Aún no puedo decidir si me da alegría o angustia. Siento  demasiada responsabilidad.

Y también sé que desde ahora y para siempre, estoy en ellos y algo de mí quedará mientras ellos vivan o lo multipliquen además de mi apellido.

 

domingo, 30 de mayo de 2021

Quién sos?

 

LOS PITUFOS EN LA ALDEA PERDIDA.

No puedo ver películas en dibujitos ni animación, me duermo, es ley. Pero ésta, tenía intenciones de verla.

Después de describir a cada pitufo….pitufina:

Ella fue creada por el malvado hechicero Gargamel, usando magia oscura. La hizo con un poco de arcilla.

Pero su nombre no nos dice nada acerca de ella. No nos dice quién es, o lo que hace. Entonces, exactamente, qué es una Pitufina?

Es la combinación de una Pitu y una Ina. Pero qué es una Ina?

Qué es una Pitufina?

Nadie más que ella misma tenía la respuesta a esta pregunta.

Tú, Pitufo gruñón, gruñoneas. Yo puedo hacerlo, puedo ser gruñona, pero no soy muy buena para esto.

Por medio de un invento de Pitufo Filósofo intenta descubrir cuál es su potencial. Pero no resulta porque ella en vez de transmitir energía, la absorbe. Tal vez sea porque no es un verdadero Pitufo. “esta máquina no se creó para un Pitufo de tus orígenes”.

Ahí me soné la nariz, me sequé las lágrimas y me puse a hacer otras cosas, lejos, muy lejos de la peli. Pero volví para el final, porque sabía que venía la frase del remate.

Qué es una Pitufina? No necesito que un libro me diga qué es. PITUFINA PUEDE SER LO QUE PITUFINA  QUIERA SER.

…Quien quiera oir que oiga… (y si se trata de jueces, mucho mejor).


lunes, 26 de abril de 2021

La paz de la palabra


 Recién iniciaba mi camino en la docencia cuando fue el atentado a la AMIA. Fue un viernes. El lunes comenzaban las clases luego del receso invernal. Planifiqué esa primer clase con todo el amor que lleva una maestra de 23 años a sus niños.

A media hora de haber empezado el día laboral, me encontraba con mis alumnitos explicándoles qué era un símbolo: y en el pizarrón estaba el símbolo de la paz. Entra la directora con una niña de impecable guardapolvo blanco, gringuita con carita temerosa. Se paran a un costado del salón mientras seguía mi explicación: este dibujito lo entienden todas las personas del planeta, hablen el idioma que hablen, todas saben que significa PAZ.

Al retirarse la directora y la niña, pregunto qué pasaba. Esta niña se llama Eva. Viene de Paraguay, hace unas semanas perdió a su mamá en manos de su papá. Su tía la fue a buscar al monte y le dieron la guarda. No sabe ni una sola palabra en castellano, jamás fue a la escuela, tiene 8 años, estamos viendo en qué grado la anotamos. No terminó de hablar y le dije: “la quiero yo”!

Al día siguiente Eva era mi alumna.

Pasamos un año entre sonrisas y caricias. Intentando ambas comunicarnos con palabras, lo intentamos, algo logramos, yo hablaba y señalaba, ella asentía; ya no decía mariposa, decía PANAMBÍ y ella sonreía, pero jamás le escuché la voz, sólo su nombre completo le oí decir.

Siete años después, al fallecer mi hermana, recibo cartitas de ese grupo de alumnos, dándome las condolencias como sólo saben hacerlo los chicos-devenidos en adolescentes-, esas palabras que alivian el alma. Y entre tantas aparece la de Eva, que en perfecto castellano y sin una sola falta de ortografía, me cuenta que me recuerda como su segunda mamá. Que fui durante ese primer momento del gran cambio, la contención que ella necesitaba. Que estaba muy agradecida por todo lo que le brindé, y que su gran pesar era que nunca me lo había podido decir.

Por estos días, en que miro a mis hijos y pienso que son de los pocos a los que no tuve la posibilidad de participar en su alfabetización, me encuentro dándole una mano a Casi Mamá, que tiene un pequeño de 8 años que no sabe las vocales. Pienso en cómo ayudarla e intento explicarle que la aproximación a la lecto-escritura se trata de visibilizar los beneficios de dar y recibir palabras.

Eva mujer, en algún lugar debe tener esa paz que aprendió intuitivamente, en su primer clase. Poder hablar, poder escribir, poder leer, debe ser el acto de amor más humano que tiene nuestra especie, pienso yo, que hoy me encuentro volviendo a mis raíces. Como esta imagen de mis niños, sin palabras y diciendo tanto!

viernes, 9 de abril de 2021

CASI MAMÁ.



A Casi Mamá la llamaron hace pocas semanas para vincularse con dos pekes de 8 y 5 años. Casi Mamá está ansiosa y temerosa. Podré con dos? Podré con la escuela? Llegaré con la plata? Mi casa aún necesita arreglos… y si no les
gusta? No tengo chupete electrónico, querrán igual vivir aquí?

A Casi Mamá le advierten que un peke es sumamente introvertido, que práctimamente no se comunica con nadie en el hogar, que le va mal en la escuela. Casi Mamá duda apenas unos segundos, si ella podrá con eso.

Se conocen en una plaza, acompañados por las operadoras del equipo del hogar. El primer momento es un saludo de coditos, de puñitos, ahora puño-codo-puño… ahora codo-codo-puño-codo-puño. Cuando me cuenta esta primer escena dice: -y mis pekes se reían mucho con ese saludito!!!

Se hamacan, les pide que los hamaque… Hacen un pic-nic en el pasto, sobre una manta. El peke introvertido inunda la plaza de palabras, de preguntas, de anhelos.

Otra salida similar y luego pasar semana santa en la futura casa de la futura familia.

Casi Mamá intenta tapar manchas de humedad vieja con cuadros infantiles. Distintos vestigios de arreglos recientes, con telas de colores, como telones de un teatro. Pone lucecitas del arbolito de Navidad, en las paredes de la pieza de ellos.

Les pregunta su color favorito para pintar pronto la pieza y él, no sabe cuál es color favorito. Su comida preferida… y él no sabe o no tiene comida preferida. _Tranqui, ya lo vamos a ir descubriendo. No hay apuro_. Y yo pienso, cuando se tiene distorsionada la propia identidad: se puede saber cuáles son las preferencias de uno?

Con mucha ansiedad entran a la casa, y en un ratito nomás, se la apropian. Ahí juegan, comen, se bañan, se enojan, se ríen, duermen… un lugar, su lugar, su familia.

Pasados los cuatro días vuelven al hogar, con bastante angustia porque ya querían quedarse. Entran y el niño introvertido, por primera vez en más de un año de vivir ahí, saluda a las operadoras dándoles un beso.

Luego, durante la entrevista con las operadoras, y varias veces con las cuidadoras, cuenta y re cuenta el mismo detalle varias veces: _Tengo unas sábanas hermosas, son muy suaves y tiene muchas rayas. Y mi acolchado tiene flores muy lindas_.

Es que ella, de CASI, ya no tiene nada.

sábado, 2 de enero de 2021

El mundo será un lugar feliz, el día que no haya ni un solo niño en situación de adoptabilidad.


 

 

VACACIONES en mayúscula. 34 grados. Están jugando en la pileta. El señor enojo pierde en Marco Polo, le pega a sus hermanas y sale. Se viste y da vueltas alrededor de la mesa.

Le digo que yo estoy cambiando los muebles de mi pieza de lugar, qué pensaba hacer él hasta que baje el sol. Seguir dando vueltas alrededor de la mesa. Me parece perfecto, hijito. Me retiro.

Ayer hicimos la primer fogata del año. “Toda mi vida soñé con hacer fogones. Siento que todos mis sueños se están haciendo realidad”- dijo ella. Alrededor del fuego pensamos qué cosas nos gustaría que cambien en este nuevo año: que no muera más gente y que todo esto se arregle pronto. Que se termine la cuarentena y podamos ver a la gente que queremos. Y ahora, algo que querramos cambiar de nosotros mismos: no gritar fuerte cuando me enojo, no lastimar a nadie más, no pegarle a mis hermanos, terminar de convencerme de que antes no vivía tan bien como pensaba.

Los padres adoptivos, más que nadie, rechazamos esa frase que nos suelen decir: “qué buena suerte tuvieron estos niños…”. Básicamente la rechazamos porque son niños que si algo en su vida les faltó, fue la buena suerte. Insisto: cuando sos niño y de golpe perdés a tus padres, tu casa, tus costumbres, tus lugares, tus aromas y sabores cotidianos, nada de lo que venga después es buena suerte.

Para qué traen hijos al mundo si después no se hacen cargo? Esta frase la escucho tanto, tanto! Y por estos días, en que se terminó de debatir en el Congreso la Ley de legalización del aborto en Argentina, retumba más. Mi niña es una mujer de 11 años. Intento por todos los medios que sea una niña, y lo es, y lo sabe. Pero ahora se asoma al mundo adulto desde otro lado.  Me pregunta qué es el aborto. Le contesto como puedo, tratando de ponerlo afuera de su historia, y de la mía.

Hace algunas noches, en su insomnio triste, solita se preguntó: Para qué traen hijos al mundo si después no se hacen cargo? Y un rato después: -qué suerte tuvimos nosotros, mami! No creo que nadie pudiera entender tanto a mi hermano como vos!-.

Y sí hay, y ella conoce unas cuantas familias que atraviesan las mismas situaciones que nosotros. Son familias, como yo, no más buenas que otras, no enviadas por los ángeles, no personas especiales de la humanidad: son-somos- familias que tenemos en común una ideología que nos hizo ser familias por adopción. Son-somos- adultos que nos preparamos mucho (y seguimos haciéndolo) para entender los sentimientos y las actitudes de nuestros niños. También fallamos en algunos puntos, como todos. Quizás lo nuestro fue gestar una familia sabiendo que conviviríamos con el dolor y el conflicto, no siempre, y no exclusivamente, pero sí por mucho tiempo.

Mi niño terrible me dijo hace poco, “ya antes decepcioné a todos”. Si los adultos estamos en el lugar y en la situación que elegimos y podemos decidir cuándo retirarnos, son los adultos los que se decepcionaron solos. Los niños no eligen sus primeros pasos en la vida, ni siquiera eligen con quién relacionarse ni bajo qué reglas.

Hoy este lugar, esta gente y estas reglas, les gustan y, por lo que se ve, están felices.

Me asomo a la cocina porque no estoy sintiendo los pasos constantes. Se puso la malla de nuevo, tiene la toalla en la mano, me sonríe: VUELVO A LA PILETA MAMI. TE AMO.

 

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Todo el mundo sufre a veces…


Este brindis va por los que tenemos,
brindemos también porque ojalá estuvieras aquí.
Los brindis traen de vuelta todos los recuerdos,
recuerdos de todo por lo que hemos pasado.
Un brindis por los que estamos hoy aquí,
y el mismo brindis por los que perdimos por el camino.
Los brindis traen de vuelta todos los recuerdos,
y los recuerdos nos traen de vuelta,
y los recuerdos te traen de vuelta a mí.

Todo el mundo sufre a veces,
todo el mundo sufre a veces.
Pero todo va a salir bien,
adelante, alza un vaso y di:

Este brindis va por los que tenemos…

Maroon 5 Memories

Dos años ya de aquel gran viaje hacia una vida distinta. Distinta para ellos y distinta para mí.

Este aniversario nos encuentra encerrados pero ya no tanto, agotados de nosotros mismos pero  amándonos cada vez más.

Recordamos juntos esos últimos días de nuestra vida anterior. Mis preparativos, sus preparativos. Nos reímos y lloramos al mismo tiempo, son instantes.

Este aniversario lo vamos a festejar pintando la puerta de entrada a casa… El portón negro se convierte ahora en un portón de colores brillantes y formas propias. Una entrada única, como cada uno de nosotros: los que tenemos. Pero traspasando la puerta de  entrada, cada noche, vuelven a aparecer los que perdimos en el camino…

Dos años conmigo, pero sin “los otros”. Y la ausencia de los otros duele… tanto, tanto, tanto como dolía tenerlos.

Hoy el brindis es distinto. No brindamos sólo por nuestra felicidad, también brindamos con la esperanza de que estén bien los que ya no están.

Y duele…tanto, tanto, tanto como siempre dolió… y dolerá.

 

 

 

 

viernes, 23 de octubre de 2020

La identidad es un derecho irrenunciable.

 

En la noche del día de la identidad, nos fuimos a dormir pero una hora después hubo uno de esos sobresaltos que duelen en el alma.

“Unas personas malas” nos separaban, le disparaban a mamá y nos llevaban a cada uno a una familia distinta. Pipo y Reina (nuestros perritos) mordían a esas personas pero les disparaban. Estábamos muy tristes porque nos llevaban a vivir a otro lugar y nos cambiaban el nombre a todos.

Para la mayoría conocer-se es fácil y agradable, otros deben trabajar mucho para recoger los pedazos y volver a armarse.

Y están los que no pueden saber quiénes son.

La identidad es un derecho irrenunciable.

Aún muchos argentinos necesitan conocer su historia desde la verdad.

sábado, 19 de septiembre de 2020

Chulito, Flor de la Selva y Corazón Rosado.


Cuando alquilé el departamento para transitar nuestro primer espacio de convivencia, llevé 3 peluches, uno para cada peke. Se los presenté como sus compañeros para dormir.

Siguiendo mis medidas indicaciones, cada noche que dormimos ahí, se aferraban a sus muñecos.

Al venir a pasar su primer fin de semana a NUESTRA casa, trajeron a sus muñecos abrazados en el auto durante casi todas las horas de viaje (6 o 7 horas fueron). Y así volvieron a su ciudad.

El día que egresaron del hogar la mudanza del departamento ya la había hecho unos días antes, así que cuando entraron y fueron a sus piezas, se encontraron a sus compañeros de viaje esperándolos a cada uno es su cama.

Ellos no pueden dormir separados. Ya me resigné a que las nenas duerman en una habitación y el varón en otra. Lo intenté de mil maneras, y en todas esas ocasiones, el varón llevaba a su muñeco a su nueva pieza y dormía aferrado a él-las pocas horas que lograba conciliar el sueño-.

Hace 7 meses que estamos encerrados en casa los tres están emocionalmente tan bien! Tan relajados! Se pelean una vez cada dos o tres días, lo que ya me está pareciendo “poco normal” tratándose de 3 niños de edades tan seguidas, hermanos, sin escuela, sin paseos…

Sin embargo vienen cada tanto pequeñas crisis, miedos, tristezas, recuerdos, rencores, aburrimientos, resignaciones. Y hace pocos días me di cuenta que los tres, ante estas situaciones, están aferrados a sus muñecos. Como lo llamó él, hace un tiempo, ”mi compañero en los cambios”.

Tenemos a Corazón Rosado en el médico porque se le salió la nariz, pero ella, que siente y comprueba que su cuerpo está cambiando, que se pinta los ojos, que quiere tener las uñas largas, que prueba diferentes peinados para ver con cuál  “parece más grande”… reclama igual su muñeco para dormir.

Cuántas cosas vistas con miradas de adulto no tienen la explicación lógica que esperamos … sólo hay que poder agacharse un poco para verlo tan claramente!

 

viernes, 4 de septiembre de 2020

Todo es para siempre.


 

Una tarde, durante la vinculación, estábamos los cuatro charlando y uno le dijo al otro: qué largas tenés las uñas!!! Y se empezaron a mirar las uñas y a mirármelas a mí. Cuando les pregunté quién les cortaba las uñas, las respuestas fueron:

_Yo me las corto sola_.

_A mí me las corta ella (su hermana de 8)_.

_Yo me las como_.

Seguimos charlando más o menos de lo mismo y les explico que cuando vivieran conmigo yo se las iba a cortar y que, además, les iba a enseñar a cortárselas. Ahí me tomó la mano, me la apretó fuerte y me dijo: _Gracias, Ana! Gracias por todo, pero por todo!_.

Pasaron casi dos años desde esa tarde.

Hoy salí a hacer trámites y prometí volver con las uñas de colores para las nenas, que querían desde el día del niño. Y no sabía qué comprarle a él, que dicho sea de paso, también se pone a veces uñas postizas para jugar. Y aquí está: un alicate con una carita feliz, sólo para él.

En medio de este encierro, con la total paz y alegría que se respira en esta casa las 24horas, apareció un sueño muy feo, desesperante, con gritos, llantos… NO NOS SEPAREN, POR FAVOR, NO NOS SEPAREN!!!!

Ya tranquilos todos-yo también- hablamos. Estamos todos convencidos de que ya nadie nos puede separar, pero de todas maneras, el miedo vuelve.

“La jueza decía que vos no podías ser nuestra mamá porque una mujer sola con tres nenes no puede, tiene que haber un papá. Venía la jueza con la policía, vos te quedabas sola y a nosotros nos llevaban a cada uno a un hogar distinto”. Intentando derribar eso les digo que la jueza me eligió sabiendo que no iban a tener papá, ahora no podría ser esa una razón para separarnos.

“_Es que vos estás haciendo las cosas mal, mamá. Nos dejás jugar con la tablet, nos das comidas ricas, ropa y hasta una cama. Además ella se enteraba que hacía meses no nos mandabas a la escuela_.”

Y aquí estoy yo contenta,  los veo crecer para arriba y por adentro. Viviendo una etapa en la que todos recordaremos con tristeza por todo lo que perdimos o, al menos suspendimos por un tiempo indeterminado. Pero sigo pensando que nuestros chicos siguen sintiendo que no son merecedores de sus derechos… si “hasta una cama” tienen.

A los pocos días de conocerlos, la chiquita me dijo que se imaginaba su casa con una cama muy grande donde entremos todos juntos, con almohadas cómodas y frazadas calentitas. Casualmente por estos días prefirieron juntar dos colchones en el piso y dormir los tres ahí. Juntos, abrazados, calentitos y sobre todo seguros. Seguros ante esta noche que no parece terminar más.

Parece un torbellino de pensamientos entre fantásticos y reales, se enoja y disfruta al mismo tiempo, pasa del llanto a la risa en cuestión de segundos… así. Así agradece el “todo”, y así también teme que todo…sea demasiado.